domingo, 15 de junio de 2014



CARTA DE SOR YOLANDA PARA LOS ALUMNOS DE 4º DE LA ESO

Málaga 13 de Junio 2014
Queridos Graduados/as:
¡¡ Llegó el día tan esperado y tan especial para vosotros!!. ES EL DÍA DE VUESTRA GRADUACIÓN.
13 años en el colegio, son muchos años. 13 años con casi los mismos compañeros, las mismas caras, los mismos patios… pero sabiendo y experimentando, casi sin daros cuenta, que cada día  ha sido diferente, cada mañana una novedad nueva, una oportunidad que Dios os ha ido regalando, una posibilidad para hacer, decir, agradecer o servir. Cada día, tiempo de aprender, de conocer, de hacer amistades nuevas, de descubrir aspectos más profundos y más reveladores de vuestros compañeros, de vuestros maestros y profesores. Cada día, tiempo de compartir, de respetar, de ser solidarios, de manifestar vuestra fe, de cantar y de alegrar. Cada día tiempo de sembrar, de cosechar y de recoger. Cada día momento para orar, entrar en la capilla y saludar a nuestra Virgen Milagrosa. Cada día, un momento nuevo para ir formándose como persona, ir creciendo en “aquello que estamos llamado a ser”. Cada día, una oportunidad nueva que Dios os ha ido regalando para descubrir el mundo y la vida, para ir amando, implicándose y no pasar cómo de puntillas por la Goleta, sino pisando fuerte, dejando estelas y huellas en cada persona, en cada niño, en cada profesores y hasta en las hermanas.
Estaréis a punto de entrar en la Eucaristía, todos elegantes, guapos, expectantes, nerviosos, sabiendo que “esto se acaba” pero no lloréis porque se acabó, “agradecer porque sucedió”. Sí, sucedió que:
·        Habéis vivido los mejores años de vuestra vida en la Goleta. El Colegio os ha configurado como personas, como cristianos.
·        Alegraros porque vuestros nombres, vuestras voces, vuestra generosidad y vuestro “buen hacer en el colegio“ está impreso en el gran libro histórico de la Goleta, con letras de Oro.
·        Habéis llegado a todos, pequeños y grandes, profesores y hermanas… Vosotros no habéis pasado por la Goleta… sino que “el espíritu de la Goleta ha pasado por vosotros”
·        Lleváis el colegio, el carisma Vicenciano, el espíritu goletero grabado a “sangre y a fuego”
·        Lleváis un bagaje de valores en vuestra mochila, que “nada ni nadie podrá arrebataros jamás, porque forma parte de vuestra identidad”
·        Así como, una gran formación académica, un buen nivel, que os abrirá puertas en cualquier lugar donde vayáis

Ha sido imposible estar con vosotros hoy personalmente, pero tened el convencimiento que estoy ahí detrás, en segundo plano, cantamos con vosotras, dándoos fuerzas, ánimos, serenidad, confianza y seguridad. Estoy más cerca que nunca.
 Habéis sido de esas alumnas/os que jamás olvidaré, por vuestra alegría, por las clases compartidas, por vuestra sensatez, disponibilidad para todo, vuestra entrega e ilusión en todo cuanto emprendíais.
Bueno, mi enhorabuena en este día tan especial. Y quiero despedirme con una BENDICIÓN.
“Que los caminos se abran a tu encuentro,
que el sol brille sobre tu rostro,
que la lluvia caiga suave sobre tus campos,
que el viento sople siempre a tu espalda.
Que guardes en tu corazón con gratitud
el recuerdo precioso
de las cosas buenas de la vida.
Que todo don de Dios crezca en ti
y te ayude a llevar la alegría
a los corazones de cuantos amas.
Que tus ojos reflejen un brillo de amistad,
gracioso y generoso como el sol,
que sale entre las nubes
y calienta el mar tranquilo.
Que la fuerza de Dios te mantenga firme,
que los ojos de Dios te miren,
que los oídos de Dios te oigan,
que la Palabra de Dios te hable,
que la mano de Dios te proteja,
y que, hasta que volvamos a encontrarnos,
Dios te tenga, y nos tenga a todos,
en la palma de su mano”
HASTA SIEMPRE.
Os quiero.

Sor Yolanda Lozano.

lunes, 9 de junio de 2014

¡FELIZ PENTECOSTÉS!

Ven Espíritu Santo, envía tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus Siete Dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.
Amén.