jueves, 28 de noviembre de 2013


Este 27 de noviembre, una vez más, hemos celebrado el día de nuestra madre bajo la advocación de Milagrosa. Nuestra madre Inmaculada, la elegida por Dios.

La fe de María en el Dios liberador y salvador, es la que marca y fecunda toda su vida. La colaboración de María en la historia de salvación no es más que comunión con el plan de Dios. María, en su maternidad, coopera con el plan de salvación de Dios, engendrando a Jesús, el alumbramiento del Hombre Nuevo y de la Nueva Humanidad. Prolongación de la justicia de Dios en la historia humana.

Ella se mantiene fiel a la causa de Jesús, y está plenamente compenetrada con la fidelidad de Jesús a su misión. La confianza de María en la encarnación al Dios de los pobres, se prolonga hasta la Cruz; y después de la Pascua, hasta el nacimiento de la Iglesia. La presencia de María en Pentecostés es el Sí de María a la Iglesia como comunidad encargada de llevar adelante la obra de Jesús en pobreza, debilidad y persecución.

“Con frecuencia hemos evocado todo el valor teológico y kerigmático de la Medalla Milagrosa y cómo, al mismo tiempo, gracias a esta «imagen» totalmente sencilla, hay una catequesis condensada para uso de los pequeños y de los humildes.

Una «medalla» puede rebajar la religión reduciéndola al fetichismo; puede y debe también elevar la conciencia religiosa y hacerse predicación viva.

El anverso de la Medalla presenta a María en la gloria. Es el drama de la Salvación llegado a su más perfecto triunfo, la lucha antigua entre la Mujer y la Serpiente. Es la imagen de nuestra liberación en Jesucristo. Dios, fuente divina, se complace en derramarse en misericordia preparando, mediante la Inmaculada Concepción de María, una morada digna del Salvador e invitándonos a «recurrir a Ella» en nuestra miseria.

El reverso de la Medalla expresa precisamente la interioridad de este Misterio: la Cruz, dos corazones. Es el punto focal y es difícil concentrar más símbolos acerca del Misterio Pascual. El Evangelio se refracta en este «espejo» que es la Madre de Jesús; y las doce estrellas, imagen de los apóstoles, invitan a anunciar esta Buena Noticia”. (Palabras extraídas de la charla mariana de Pilar Anaya García a alumnos de Secundaria).

martes, 12 de noviembre de 2013

Queridos miradores de este blog:
Se acerca el día de nuestra VIRGEN MILAGROSA y queremos celebrarlo con entusiasmo. Aquí tenéis el programa de actividades:
(La ESO celebrará una Eucaristía a primera hora de la jornada mariana).