sábado, 12 de octubre de 2013

LA PASTORAL, el alma del colegio

SOR YOLANDA:
"Hace más de 350 años, que San Vicente y Santa Luisa nos dejaron un estilo propio de concebir al hombre, al mundo y a la sociedad. De este mismo espíritu está impregnando nuestro colegio desde sus orígenes: sus aulas, pasillos, patios, capilla, todas nuestras acciones, nuestro estilo de educar, y lo más importante todas nuestras vidas. Este espíritu vicenciano ha tocado y sigue tocando la vida de miles de niños y jóvenes que han pasado por estos muros centenarios a lo largo de sus más de 150 años de existencia.


El colegio “La Goleta” fue creado para enseñar, educar, transmitir unos valores humanos y cristianos fundamentados en la Buena Noticia de Jesús de Nazaret, con el estilo propio vicenciano. En esto se
han empeñado tantas Hijas de la Caridad y maestros/as que han educado y que hoy tenemos la suerte de seguir educando en este colegio que da identidad a un barrio, que es lugar de encuentro entre lo humano y lo divino, que es testimonio de Iglesia y Evangelio, que es oportunidad y gracia para muchos alumnos y familias; que es espíritu que imprime carácter a toda persona que pasa por sus aulas, sea pequeño o mayor. Todos nos sentimos orgullosos y privilegiados de ser GOLETERAS/OS.

Todas las hermanas y profesores somos conscientes de la gran responsabilidad y misión que tenemos entre las manos. Cómo el alfarero nos disponemos cada mañana con temor y temblor a modelar la vida de cada uno de nuestros alumnos. Por la experiencia sabemos que la EDUCACIÓN es cuestión de corazón, de entrañas, de pasión, de misión compartida, es cuestión de AMAR Y de APOSTAR a fondo perdido por cada uno de estos  niños y adolescentes que nos han confiado. Os aseguro,
que son cientos los rostros y los nombres que llevamos sellados a fuego en nuestras entrañas, que forman parte de nuestras vidas, que revolucionan nuestra existencia, y nos ayudan también a crecer como personas, como profesionales y como cristianos. Desde hace mucho tiempo un lema preside mi acción educativa: “Educar es tocar una vida para siempre”. Ellos tocan nuestras
vidas, forman parte de nuestro corazón, porque día a día nos dan la oportunidad de visitar sus pequeñas y nacientes vidas y de abrirles también las nuestras. 

Ya lo decía poéticamente Gabriel Celaya:
 “Educar es lo mismo que poner motor a una barca…
hay que medir, pesar, equilibrar… … y poner todo en marcha.
Para eso, uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino… un poco de pirata… un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar
mientras uno trabaja, que ese barco, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas….”

Desde esta perspectiva intentamos cada día crear un Colegio en Pastoral. La Pastoral es el estilo propio de educar que tenemos en la GOLETA, es el alma de nuestro Centro, es el motor que cada mañana mueve esta gran nave de la “Goleta” hacia un horizonte seguro y bien definido, es lo que le hace ser diferente y especial. Es, por tanto, la Pastoral el principal factor de calidad y de identidad de nuestro centro. Todo, absolutamente todo, se intenta hacer con criterios propios de nuestro ideario, tratando de salvar las distancias que el mundo de hoy ha construido entre la Fe y la Vida y entre la Fe y la Cultura. Donde no se habla tanto de Dios, pero se intenta mostrar a Dios en el día a día de la vida cotidiana de la escuela, evangelizando a través de la educación y del acompañamiento, de la atención individualizada, la cercanía entre alumnos y profesores, las celebraciones propias de nuestro carisma, las celebraciones del mes de Mayo, (que tanto recuerdan los alumnos cuando se van), los tiempos litúrgicos fuertes, los sacramentos, las campañas solidarias.
La Pastoral pretender iluminar, dar sentido y coherencia al conjunto de toda la tarea educativa. Vela para que en el conjunto de la experiencia educativa se transmitan, asimilen y se asuman los valores del Evangelio, convirtiéndose en convicciones profundas en cada miembro de la comunidad Educativa.
La Pastoral, no es algo ambiguo sino se concreta en el ambiente, en el clima que se respira. Ya desde que entras por la puerta, sientes que “algo especial hay impregnado en el ambiente”. Entrar al colegio “La Goleta”, es sentir que estás en un “ámbito” diferente, único, porque entraña identidad y familiaridad, cercanía y acogida, firmeza y ternura, paciencia y esperanza, caridad y calidad. Entre todos cuidamos y construimos este ambiente, pretendiendo que todos nuestros alumnos salgan felices de él, con las herramientas necesarias para afrontar la vida con decisión e ilusión, con calidad y dignidad, siendo portadores en nuestra sociedad de los valores de San Vicente y Santa Luisa, auténticos modelos de Caridad.
Para ello, no hace falta hacer cosas nuevas, sino hacer nuevas las cosas que hacemos, no es cuestión de inventar muchos eventos extraordinarios, sino de ser capaces de convertir lo ordinario en extraordinario a la luz del carisma vicenciano.
Podemos decir que lo más importante de la Goleta nunca serán los “horarios”, ni los “programas”, ni las” materias”, sino siempre será la vida del colegio hecha acogida, cercanía y cordialidad. La acogida a cada niño, que se sienta importante, único, especial para su señorita o su profesor. La cercanía a sus vidas, aspiraciones, dificultades o proyectos. El deseo y la preocupación constante, comenzando por nuestra querida directora Sor Florido y seguido por todo el equipo educativo; de amar a cada niño, de potenciarlo, sacar lo mejor que tiene, de llenarlo de un gran bagaje de valores, capacidades, habilidades, de competencias, para lanzarlos al mundo y a la sociedad, siendo personas de bien y con la formación necesaria para forjarse un futuro esperanzador. El alma de la Goleta es la oferta del corazón justamente con el saber transmitido, es la caridad unida a la calidad.
El alma de un colegio está en la capacidad que tiene de transformar la vida de sus miembros, y os puedo asegurar porque así lo vivo y lo he visto en muchos alumnos, que en el colegio “La Goleta”, se producen verdaderos “milagros” en niños, adolescentes, familias; porque tiene la capacidad no sólo de darle identidad, sino de transformar sus vidas.
Creo que nuestro colegio está llamado, no sólo a ser una escuela de calidad pedagógica, que ya lo es, porque es pionera en muchos proyectos y planes educativos ; sino sobre todo, escuela que de testimonio del Amor de Dios desde su ser..
Aprovecho para agradecer a todas las Hijas de la Caridad, a los profesores, a ustedes padres/ madres, a las distintas asociaciones que se engendran en el corazón de nuestro colegio (AMPA, Antiguos Alumnos, JMV, AIC, AAMM), la tarea educadora y evangelizadora que realizan porque entre todos hacemos de “LA GOLETA” un colegio con ALMA, un colegio en Pastoral."